Definición de Verboide

Los verboides, o formas no personales del verbo, son aquellas palabras que no están conjugadas. Esto significa que no contienen morfemas de tiempo, persona o número; no se adhieren a ninguna de las tres conjugaciones conocidas. Tampoco contienen accidentes de modo. Sin embargo, con frecuencia son usados para formar construcciones verbales que conforman los tiempos compuestos de los modos indicativo y subjuntivo. Es el caso del participio.

Indira Ahmed Fernández | Jul. 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

Si bien se identifican en la categoría de verbos, no lo son en el sentido estricto de la palabra, puesto que indican acción, pero sin inscribirse por completo en la situación comunicativa. Necesitan de otros vocablos para adquirir completa significación en el discurso. Además, si bien comparten los signos léxicos de las formas verbales, se caracterizan por la imposibilidad de funcionar como núcleo de la oración.

Los verboides se clasifican en tres niveles: infinitivos, participios y gerundios. También se conocen como formas nominales del verbo, de acuerdo con Alarcos Llorach, y Andrés Bello los denomina “derivados verbales”. Para este último, son especies de nombres que se derivan inmediatamente de algún verbo y que le imitan en el modo de construirse con otras palabras.

Infinitivo

Estos funcionan como nombre, o sea como sustantivo, dentro de la oración y se caracterizan por las terminaciones -ar, -er, -ir. Sus funciones coinciden con las del sustantivo, por lo que ejerce todas las funciones de este ya como sujeto, predicado, complemento o término.

Ejemplo. Tomar agua es muy importante.

Sujeto: tomar agua
Predicado: es muy importante.
Núcleo del predicado: es

Aunque carece de las variaciones morfemáticas de género y número, sus unidades adoptan exclusivamente los rasgos propios del masculino singular.

Ejemplo. El comer, el saber.

El infinitivo, además, sirve para designar el verbo del que se deriva. Así temer, aunque no es un verbo, se usa para nombrar al verbo temo, temes, teme, prescindiendo de sus formas particulares de persona, número, etc. En latín, los verbos se enunciaban con la primera persona, la segunda y el infinitivo. Así en la actualidad, usando ese sistema, el verbo mencionado sería enunciado de la siguiente manera: temo, temes, temer.

Participio

Se derivan de la raíz verbal mediante un derivativo que confiere al resultante la función propia del adjetivo en la frase. El derivativo es variable según el de la raíz verbal: los más frecuentes son -ado, -ido (cantado, comido); pero existen otras expresiones irregulares como -to, -so, -cho (roto, escrito, dicho).

Al representar la función adjetiva, acepta morfemas relacionados con género y número, además admiten la gradación que pueden poseer estos.

En un grupo, funciona como adyacente de un sustantivo:

Ejemplo.
- Hojas (sustantivo) del árbol caídas (participio).

Junto a los verbos, funciona como atributo:
Ejemplo. Las alumnas están (verbo) cansadas (participio).

Gerundio

Estos funcionan como adverbios y tienen las terminaciones -ando, -iendo (caminando, de caminar; comiendo, de comer), lo cual da idea de continuidad en la acción que se realiza. Generalmente, su significado está relacionado con la realización simultánea del hecho que se describe mientras se habla. Este verboide da a una proposición la forma y el oficio de adverbio, participando en la naturaleza del verbo sin serlo realmente.

Ejemplo. Faltando (gerundio) todos los víveres, tuvieron que rendirse (frase verbal) a discreción

En este ejemplo el sujeto es ellos (omitido) y todas las palabras siguientes constituyen el atributo de la verdadera proposición. El gerundio modifica a la frase verbal, puesto que se denota una circunstancia, una causa. De esta manera, la situación en la que tuvieron que rendirse (ellos, los soldados) tiene como causa la falta de víveres. Este sujeto, en referencia a los soldados, puede estar simplemente omitido, inferido por el resto de la frase y señalado por las desinencias de número y persona del verbo “tuvieron”, pero igualmente puede estar escrito en frases anteriores; también por contexto, es posible inferir que se trata de soldados, puesto que se habla de algo que parece ser una situación bélica o una batalla.

Los verboides se usan en la construcción no solo de los tiempos compuestos, como ya se mencionó, sino en las frases verbales: donde aparece un verbo conjugado, un complemento relativo (introducido por el pronombre “que”) y generalmente un infinitivo.

Ejemplos.
- Tuvimos que irnos.
- Debemos hacer.
- Podrías decirme.

También pueden ir acompañados de pronombres reflexivos como sufijos: amarse, devolverte, rendirse.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
Trabajo publicado en: Jul., 2022.
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Referencias

Alarcos Llorach, E.: Gramática de la lengua española.

Bello, A.: Gramática de la lengua castellana.

Seco, M.: Gramática esencial de la lengua española.
 
 
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