Definición de Tiempo Libre

1. Periodos vacantes durante el día en los que una persona tiene la libertad de elegir la actividad que quiere realizar o incluso optar por descansar.

2. Tiempo desprovisto de cualquier deber o responsabilidad, ya sea de carácter profesional, académico o doméstico, que un individuo tiene disponible.

Etimología: Tiempo, por el latín tempus. + Libre, por los modos del latín liber, libĕra, de donde surge el verbo liberāre..

Cat. gramatical: Sustantivo masc.
En sílabas: tiem-po + li-bre.

Tiempo Libre

Lilén Gomez | Mayo 2022
Profesora en Filosofía

Tiempo Libre

El tiempo libre en la sociedad contemporánea

En las sociedades actuales, generalmente, se identifica bajo esta expresión al periodo que disponen los seres humanos una vez cumplidas las tareas que demanda la esfera del trabajo (o bien, la esfera del ámbito educativo, entre los jóvenes). En la medida en que, mayormente, no se considera al trabajo como un ámbito de realización humana, sino como una obligación que se impone socialmente en tanto un medio necesario para asegurar la subsistencia, el tiempo libre se presenta, por oposición, como un momento de libertad por fuera de las instancias productivas.

No obstante, el tiempo libre cumple también una función al interior del sistema productivo, regido por la lógica del sistema de producción capitalista, puesto que se lo considera un intervalo necesario para la reproducción de las fuerzas productivas, es decir, un momento de pausa para que los trabajadores repongan sus energías y, luego, vuelvan al trabajo. En este sentido, el tiempo libre aparece como un complemento, el cual no escapa a la alienación del hombre que se produce de manera paradigmática en la esfera laboral. Cabe señalar que, en el contexto del capitalismo, la cultura se configura como una industria cultural, que hace del entretenimiento una mercancía para el consumo bajo las formas del disfrute. Así, el tiempo libre es, también, explotado por el mercado; por ello, el ideal de aquél como un espacio en el que el individuo se halla plenamente libre resulta solo aparente.

En las sociedades post-industriales del siglo XXI, el tiempo libre ha aumentado respecto del tiempo disponible para el descanso en las sociedades industriales de los siglos pasados. Esto es consecuencia de la reducción de la jornada de trabajo, a su vez, causada en gran medida por los desarrollos tecnológicos que permitieron, progresivamente, el reemplazo de la mano de obra humana por maquinaria. No obstante, tal situación no se ha reflejado en una mejora de las condiciones de vida de los trabajadores, sino en una tendencia al aumento del desempleo y de los trabajos informales.

Tiempo libre y ocio

Desde otras perspectivas, es posible replantear la noción del tiempo libre desplazándola del punto de vista funcionalista, en virtud del cual su objetivo último es aumentar la productividad a través de la compensación del desgaste generado por el trabajo. Luego, puede ser considerado como un momento que colabore con la transformación de los valores imperantes en la sociedad, a partir de los cuales se justifica la desigualdad.

La apuesta, en este caso, consiste en promover una visión del tiempo libre en términos de un ocio creativo, el cual represente una posibilidad de reflexión sobre las condiciones de vida corrientes y de imaginación de otros modos de vida que sirvan a la emancipación, a la realización de la autonomía colectiva y a la creación de un orden social más justo.

El ocio en la Antigüedad

En la Antigüedad clásica, la consideración sobre el ocio no se hallaba ligada, a diferencia de la visión actual, a una concepción del “tiempo perdido en vano” o “malgastado”; sino que constituía una dimensión fundamental de la vida en la comunidad. Para los griegos, la finalidad del ocio era el cultivo de sí, al interior del conjunto social. Éste comprendía tanto actividades intelectuales, como la práctica de la gimnasia y el entrenamiento del cuerpo para la competencia. Es preciso señalar que la condición de posibilidad del ejercicio del ocio, en la Grecia clásica, fue la diferenciación de la sociedad en dos clases bien distinguidas por su esfera económica de pertenencia, a saber, por un lado, la de los ciudadanos libres y, por el otro, la de los esclavos.

La explotación del trabajo manual de las clases bajas, compuestas mayormente por esclavos, fue lo que permitió a los ciudadanos libres gozar de un tiempo extra para dedicar al ocio, el cual se asociaba a actividades de tipo intelectual, tales como la reflexión teórica o la contemplación. Es decir, en última instancia, que el trabajo llevado a cabo por las masas de esclavos era lo que hacía posible el ejercicio del ocio por parte de las clases privilegiadas.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Mayo 2022; sobre el original de noviembre, 2009.
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Referencias

Gomes, C., & Elizalde, R. (2009). Trabajo, tiempo libre y ocio en la contemporaneidad. Contradicciones y desafíos. Polis. Revista Latinoamericana, (22).

Román, G. M. (2006). El tiempo libre y ocio reivindicado por los trabajadores. Pasos revista de turismo y patrimonio cultural, 4(3), 301-326.
 
 
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