Definición de Persona Gramatical

La persona gramatical remite a personas u objetos, y siempre guarda relación con las acciones que se describen o lo que se dice de las mismas. Nebrija, en su Gramática (1942), refiere que la persona puede ser “quien habla, a quien se habla, o de quien se habla”.

Indira Ahmed Fernández | Nov. 2021
Licenciada en Letras Hispánicas

Cuando nos comunicamos puede hacerse referencia a alguna persona u objeto. Este constituye un referente lingüístico, que es de lo que se habla en una oración. Además, en la situación comunicativa (refiere Jakobson), existen siempre un emisor y un receptor. Para representar a estos referentes, existe una categoría gramatical llamada persona.

En cuanto a los pronombres personales, estos guardan una relación extraordinaria con la categoría de persona, pero Nebrija no profundiza demasiado en este asunto. La Real Academia Española se adhiere un poco más a la noción expresada por Alarcos Llorach, quien determina que la noción de persona gramatical comprende tres factores externos que participan durante el habla, identificando al hablante, interlocutor, y la conjugación de circunstancias.

Hay que señalar que de esta forma se determina a la persona gramatical como elemento externo de la lengua en sí, idea aceptada de manera general por los lingüistas y con la cual solo Andrés Bello expone diferencias. Arguye, de manera más simple, que se refiere a la primera, la segunda y la tercera. Esta idea se alinea con los conceptos tocados por Nebrija en su Gramática, ya que la primera persona es quien habla, la segunda a quien se habla, y la tercera sería de quien se habla.

Género y número

Sabemos que se puede hablar de una o varias personas, así como pueden hablar una o varias personas. Estas, además, pueden ser hombres o mujeres, lo cual determinará su género en la lengua cuando se plasma la situación comunicativa.

El español cuenta con los géneros femenino, masculino y neutro, que pueden aplicarse a los sustantivos y adjetivos cuando se habla de ellos, o se les clasifica. En las personas, con su estrecha relación con los pronombres, sucede de igual forma, aunque solo aplicable a la tercera persona.

De esta manera tenemos que la tercera persona gramatical puede ser ella, él, eso, correspondiéndose con los pronombres personales (aunque “eso” se clasifica como pronombre demostrativo, puede asumir la carga de persona gramatical cuando se habla de objetos o animales, de esta forma adquiere valor lingüístico más allá del pronombre neutro).

En el caso del resto de las personas, se corresponden de igual forma con los pronombres personales, dada su relación intrínseca con su uso en las situaciones de habla.

Persona gramatical y modos

De acuerdo con lo expuesto por Nebrija, y considerando que en cada situación comunicacional existe un hablante y un oyente, la primera y segunda persona gramatical son las representaciones de estos.

En cuanto a los modos, la lengua castellana cuenta con tres, los que figuran como indicadores de la situación que se expresa. De esta manera el modo indicativo habla de situaciones reales y en él podemos encontrar a todas las personas gramaticales. También es el caso del modo subjuntivo, solo que este se refiere a situaciones desiderativas –de deseo, o sugerencias–. El modo imperativo, en cambio, solo cuenta con una persona gramatical, que sería la segunda –en singular o plural–, ya que este modo se usa solamente para pedir u ordenar algo de forma directa a quien funge como oyente.

Las categorías de persona gramatical y pronombre personal

Es importante reconocer que la tradición de nuestra lengua tiende a identificar en conjunto las nociones de “persona gramatical”, “pronombre personal” y “categoría gramatical de persona”. Sin embargo, debe hacerse una distinción entre ellas.

De acuerdo con Rabanales (1966), la categoría persona es “una clase inflexiva que caracteriza la estructura de la proposición, esto es, la unidad sintáctica compuesta por sujeto y predicado”. Esto se relaciona directamente con el verbo y las marcas morfológicas con las que cuentan estos para señalar a la persona. Por ejemplo, el morfema que determina a la primera persona generalmente es “o”: yo bailo, yo salgo. Diferente al que señala a la segunda persona, que puede ser “as” o “es”: tú bailas, tú sales.

De esta manera, aunque la categoría de persona se manifiesta formalmente en el verbo, se refiere a la caracterización de los sujetos.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
Trabajo publicado en: Nov., 2021.
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Referencias

Alarcos Llorach, E.: Gramática de la Lengua Española.

Bello, A.: Gramática de la Lengua Castellana.

Gallardo, A.: Pronombre personal y persona gramatical.
 
 
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