Definición de Neologismo

Estrictamente hablando, los neologismos se refieren a variaciones no solamente léxicas, sino también en la fonética o morfología. Pero lo común es usarlo solamente referido a las novedades léxicas. El mismo término “neologismo” fue un neologismo necesario, para evitar ambigüedades en la descripción del fenómeno. Probablemente, fue tomado del francés en el siglo XVII, según algunos teóricos.

Indira Ahmed Fernández | Julio 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

Gracias a su naturaleza, los neologismos son considerados como tal por un periodo limitado de tiempo. Pero, ¿qué criterios harán que deje de serlo? Algunos consideran que al ser aceptado en un diccionario pierde su rasgo de novedad. Alarcos Llorach cree que deja de considerarse como tal cuando pasa inadvertido junto a otros términos tradicionales.

Clasificación y ejemplos a partir de los procedimientos de creación de unidades léxicas

La creación e introducción de estos términos en el habla se dan a partir de distintos procedimientos, que permiten la creación de nuevas unidades léxicas. Los más importantes son (observando que la mayor parte de los descritos como neologismos en el texto lo fueron en su momento, tornándose parte natural de la lengua):

- Derivación y composición. Son propios de la lengua común y se usan igualmente en el lenguaje científico o técnico. Postproducción, por ejemplo, es propio del lenguaje audiovisual, mientras decodificación puede ser aceptado dentro de la medicina y de las ciencias informáticas. El procedimiento consiste en derivar el nuevo término de uno ya existente y/o agregarle una unidad de significado. Por ejemplo: biodegradable se compone de “degradable” (derivado de degradación) y “bio” (proveniente de lo biológico y relacionado con vida), para significar que se puede degradar con la sola acción de agentes naturales.

- Latinismos, grecismos e híbridos. Este tipo de neologismo ha llegado hasta nosotros siempre por vía culta, no patrimonial; lo cual significa que formaban parte más bien de la norma culta y no del habla popular. Existen varios de estos términos que conservan su significado antiguo y otros han cambiado su significado al incorporarse a la lengua española.

- Préstamos. Son términos de otra lengua utilizados en la propia, por lo que se puede usar este término para referirse a cualquier tipo de voz extranjera utilizada en español. Desde el punto de vista de su origen se pueden distinguir: anglicismos, galicismos, germanismos, italianismos, lusismos. La mayoría de los préstamos recibidos en el español son anglicismos y galicismos, aunque históricamente hay numerosos términos que provienen del árabe. Este procedimiento se da cuando en la propia lengua no existe un término para referir lo que se requiere (como en el caso de whisky, que se refiere a una bebida única; o internet, que surgió como novedad). Sin embargo, se considera un vicio del lenguaje un procedimiento similar: cuando se usan términos extranjeros para designar objetos o conceptos que ya cuentan con un vocablo adecuado en español. Ejemplos: hall por vestíbulo; chat por conversación; fashion por “a la moda”; etc.

Existen, además, procedimientos correspondientes a cada disciplina, ya que estas suelen poseer recursos propios. Los ejemplos más claros son la química y la medicina; la primera con prefijos y sufijos que se usan en la formulación de los elementos, la segunda con los prefijos y sufijos tomados del latín con su significado y aplicación específicos: inmu-, neo-, -coco, -cromo.

La dinámica de la lengua

Algo ha cambiado la lengua española desde que la reina Isabel de Castilla la declara el idioma oficial del territorio de España. Esto sucedió gracias a la convicción de la reina católica de que solo unificando los reinos se podría lograr la reconquista de los territorios en manos de los árabes, lo que ocurrió en el año 1492. Esos cambios, que se dan además en el área de la fonética, suceden con la inclusión de nuevas palabras a un idioma que se encuentra ya establecido.

La lengua no es inmutable, sino que se ve afectada por el cambio, creciendo y desarrollándose casi como un organismo vivo. Y con frecuencia, el universo léxico crece con expresiones que se agregan al uso. Estos nuevos términos o vocablos se conocen como neologismos y pueden ser incorporados al repertorio de una lengua general o de un lenguaje de especialidad. La disciplina que los estudia es la lexicología (o dentro de ella, la neología léxica).

El neologismo como necesidad

Las sociedades son cada vez más complejas. Como resultado de avances tecnológicos, científicos, sociales y culturales, las relaciones humanas (hacia sí mismas y con el entorno) han cambiado considerablemente. La lengua, como vehículo de comunicación, debe responder a las necesidades de los hablantes para que exista entendimiento y comprensión.

Vista desde el plano cultural, cualquier sociedad crece y se desarrolla a su propio ritmo; evoluciona técnica y culturalmente. Por tal motivo y con el paso del tiempo, los sistemas lexicales se vuelven insuficientes en la descripción de todos los hechos u objetos que van apareciendo. Los hablantes se valen de recursos de producción de vocabulario, los cuales aseguran la supervivencia y vitalidad de los idiomas. También garantizan que todos los términos en uso cuenten con vigencia y actualidad.

Ejemplos de este hecho son varios términos que se han agregado a nuestro uso común debido a la tecnología, y que han encontrado formas y usos diversos en el habla cotidiana. Algunos de ellos son: redes sociales, emoticonos, internet, etc. También se ha dado la resemantización de algunos términos en relación con las nuevas realidades:

Navegar pasó de ser usado solamente para referirse a la navegación marítima para significar, también, y profundo alcance, la exploración de diversos sitios web ubicados en la red de redes, internet.

Todos estos procesos suceden porque la lengua no se modifica a sí misma, sino que responde a las necesidades comunicativas de los hablantes, los cuales la transforman y las usan en el intercambio cotidiano. De acuerdo con el lingüista Eugenio Coseriu (1921-2002), las lenguas que no cambian son lenguas muertas, ya que los hablantes no las usan.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
Art. actualizado: Julio 2022; sobre el original de julio, 2009.
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Referencias

Alarcos Llorach, E.: Consideraciones sobre el neologismo. El neologismo necesario.

Arrieta, B., Meza Cepeda, R. D. y Batista Ojeda, J.: Neologismos en el discurso académico de la variedad dialectal andina venezolana.

Criterio de necesidad en neologismos utilizados por docentes universitarios.

Lapesa, R.: Historia de la lengua española.
 
 
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