Definición de Ideología

La ideología es un sistema de ideas construido y manifiesto en el pensamiento de un grupo social o un individuo, involucrando aspectos de formación, interés e influencia, de tal modo que se la representa a través de las decisiones y la percepción de la realidad en un marco de época.

Lilén Gomez | Mar. 2022
Profesora en Filosofía

Origen del concepto de ideología

El problema de la ideología es inherente a toda sociedad dividida en clases sociales enfrentadas de manera antagónica, en tanto se produce como un fenómeno relacionado con la legitimación intelectual de la dominación llevada a cabo por una clase social sobre otra. Ahora bien, su análisis y estudio sistemático emergió en el contexto de la sociedad industrial capitalista, tras la desintegración del modo de producción feudal.

La preocupación por el problema de la ideología puede caracterizarse como una actitud típicamente propia del pensamiento moderno, en la medida en que la nueva ética burguesa respondía críticamente a las justificaciones de la aristocracia terrateniente de su ejercicio del poder. La burguesía, entonces, emplaza un nuevo enfoque por el cual se desplaza el orden jerárquico de las esencias divinas hacia un orden cuyo centro se ubicaba en la facultad racional del ser humano, capaz de dominar la naturaleza gracias al desarrollo de la técnica.

La problemática de la ideología aparece articulada, así, por un lado, con la cuestión de la praxis política y, por el otro, con el desarrollo tecno-científico. Con ello, surge la idea —ya en autores como Nicolás Maquiavelo (1469-1527) o, más tarde, en la obra de Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)— de que los hombres, al modificar sus apetitos en la modificación de su entorno, adquieren otros apetitos nuevos, otros nuevos intereses, otros puntos de vista.

La distinción entre el ser y las apariencias

Rousseau, en el Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (1755) señala a la multiplicación de los apetitos, una vez que el hombre pone en marcha el trabajo sobre el entorno natural, que le permite acceder a una serie de lujos, como un factor determinante sobre el carácter humano. Una vez que empiezan a multiplicarse “falsas necesidades”, a las cuales el hombre se acostumbra, pero que no siempre puede satisfacer, paralelamente, se origina una competencia entre los seres humanos por el acceso a dichas satisfacciones. El filósofo señala que los hombres dejan de preocuparse por el ser, y comienzan a fijarse en aparentar tener más de lo que tienen.

La distinción que se gesta entre apariencia y realidad, observada por Rousseau, adquiere un nuevo sentido en la articulación del concepto de ideología que concibe Karl Marx (1818-1883), filósofo fundamental en el desarrollo de esta noción.

La ideología como conciencia distorsionada

Marx incorpora elementos de la crítica burguesa del pensamiento aristocrático a su propia concepción de la ideología, pero introduce una modificación decisiva: en ella comprende la manifestación de las contradicciones del modo de producción capitalista a las cuales respondían las formas revolucionarias que adquiría la lucha de clases en su época. Es decir, incorpora la perspectiva crítica del proletariado como sujeto histórico a la crítica unilateral que la burguesía había dirigido contra la aristocracia.

Supone una noción fundamental en la obra de Marx, que ha sido tratada en diversos escritos —sobre todo, en escritos tempranos—, desde diferentes aristas, de modo tal que no es simple reproducir una definición sistemática que la abarque en su complejidad.

De manera general, la noción de ideología se apoya sobre la tesis fundamental a partir de la cual se sostiene que el modo en que las sociedades organizan económicamente su producción, en función de sus recursos materiales, determina la conciencia de esas sociedades. Es decir, el conjunto de las ideas y concepciones dominantes en una sociedad, en una época histórica dada, depende del modo de producción que rige la sociedad. La ideología aparece como una forma de pensamiento que, objetivamente, es el resultado de dicha determinación económica, pero que se presenta a sí misma como una verdad independiente y trans-histórica, es decir, que es válida para cualquier sociedad en cualquier momento. En este sentido, la ideología presenta un entramado de ideas como si éstas fueran esencialmente ciertas y las separa de las condiciones materiales en las cuales esas ideas emergen.

El punto clave del concepto acuñado por Marx consiste en señalar que el objetivo de esa operación de separación de las ideas respecto de sus condiciones de producción consiste en que ellas vienen a justificar tales condiciones, dándoles un carácter de necesidad. Por lo tanto, al admitir ideológicamente un estado de cosas como necesario, queda obturada la transformación histórica de las condiciones económicas y sociales. En el contexto del capitalismo, al cual Marx dedica su análisis, esto significa que la ideología opera en la justificación de relaciones de opresión, haciéndolas pasar como un dato natural que no puede ser transformado. Identificar tal esquema como el resultado de una construcción histórica permite, luego, rehabilitar la vía de la transformación social.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Trabajo publicado en: Mar., 2022.
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Referencias

Larraín, J. (2007). El concepto de ideología (Vol. I). Santiago: LOM.
 
 
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