Definición de Filosofía

1. Búsqueda por ampliar el saber y la comprensión de la realidad, a base de investigación, reflexión, y cuestionamiento, como capacidad única del ser humano.

2. Constructo de pensamiento con base en una convergencia de saberes para direccionar u orientar las formas de concebir los distintos aspectos de la vida.

3. Cuerpo de preceptos que componen un manifiesto de principios del pensamiento.

4. Estilo individual o colectivo asociado a un conjunto de características particulares. Ejemplos: formas de alimentación saludable; realización rutinaria de actividades físicas; alejarse de las cosas materiales y mantenerse próximo de la naturaleza.

Etimología: Por el latín philosophĭa, en cuanto ‘pensamiento’, ‘sabiduría’, ‘escuela’, sobre la referencia del griego φιλοσοφία (philosophía), en cuanto al ‘amor y la búsqueda por el conocimiento’, respecto de φιλόσοφος (philósophos), formado por el prefijo ϕιλο- (philo-), en el sentido de ‘amor/pasíon por’, y σοϕός (sophós), por ‘sabio’.

Cat. gramatical: Sustantivo fem.
En sílabas: fi-lo-so-fí-a.

Filosofía

Lilén Gomez | May. 2022
Profesora en Filosofía

La palabra filosofía (del griego philosophia, para referirse al “amor por la sabiduría”) designa en el habla cotidiana al conjunto de saberes que organizan y fundamentan el conocimiento de lo existente. De manera figurada, hace referencia a doctrinas filosóficas en particular (al decir, por ejemplo, “la filosofía platónica”) o, incluso, a los modos de vida de las personas particulares (“su filosofía es…”).

La filosofía como saber del ente en tanto ente

Una de las primeras definiciones sobre la filosofía ha sido la que da Aristóteles en el Libro IV de su Metafísica. Para Aristóteles, la metafísica constituye el núcleo central de la filosofía, del cual dependen sus otras partes (la gnoseología, la ética); y, a su vez, la metafísica es el saber que se ocupa del ente en tanto que ente y aquello que constituye su fundamento. En consecuencia, la filosofía es un saber teorético, es decir, que se dedica al conocimiento del ente en general (no de entes particulares, sino en tanto entes, es decir, en su esencia).

En ciertas corrientes, se ha explicado el origen de la pregunta por el ente (¿por qué hay entes y no más bien la nada? ¿En qué consiste el ser de la totalidad de los entes y de cada uno de ellos? ¿Qué quiere decir “ser”?) en virtud del temple anímico del ser humano, a saber, por ejemplo, el asombro filosófico ante algo que causa sorpresa, como es la existencia misma del mundo que nos rodea y del ser humano mismo. Para Martin Heidegger (1889-1976), ese temple ha sido el aburrimiento existencial.

La pregunta por el fundamento de las cosas, a lo largo de la historia, tendrá muy diversas respuestas, incluso contradictorias entre sí.

La filosofía como invención de conceptos

Otra vía posible consiste en pensar a la filosofía, no como un saber acerca de lo que existe, sino como un arte dedicado a la invención, en este caso, de conceptos. Luego, no consiste en un acercamiento hacia los fundamentos últimos que ya están dados, sino en una operación de creación. Así, no se trataría de contemplar las Ideas, como proponía Platón, de modo tal que con ello el ser humano podría conocer la verdad racionalmente; puesto que, para que ese ejercicio pueda tener lugar, en primera instancia, fue necesario inventar el concepto de “Idea”.

Esta línea de pensamiento ha sido abierta por Friedrich Nietzsche (1844-1900). En un sentido análogo, la famosa “Tesis sobre Feuerbach” de Karl Marx (1818-1883) sostiene: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Ambas ideas serán recuperadas ampliamente por diferentes tradiciones del siglo XX, entre las cuales podemos mencionar, por ejemplo, la obra de Gilles Deleuze y Félix Guattari —quienes se han dedicado especialmente a la pregunta por qué es la filosofía—.

Filosofía y ciencia

Usualmente, se ha distinguido a la filosofía respecto de las ciencias, planteando a ésta como el “tronco” principal, del cual se desprenden, como ramificaciones, las diferentes ciencias acerca de entes particulares. En este sentido, la distinción entre ambas radicaría en que las ciencias, a diferencia de la filosofía, no plantean una preocupación por los fundamentos últimos, sino que parten de presupuestos sobre lo existente para luego formular hipótesis y teorías derivadas.

Cabe mencionar también que, en la actualidad, el estudio y la práctica de la filosofía han adquirido la configuración de una profesión académica, generalmente, al interior de instituciones educativas. En este sentido, es posible trazar una distinción entre la praxis filosófica en cuanto tal y el modo en que ésta ha devenido una profesión, más bien ligada al estudio de la historia de la filosofía y a la producción en el campo de la investigación, siguiendo metodologías cercanas a las de las ciencias humanas.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: May. 2022. Original en: May, 2022.
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Referencias

Carpio, A. (2003). Principios de Filosofía. Buenos Aires: Glauco.

Deleuze, Gilles, y Félix Guattari. 1993. ¿Qué es la filosofía? Barcelona: Editorial Anagrama.
 
 
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