Definición de Estratificación

1. En términos generales, la palabra estratificación significa disponer diferentes partes de algo en capas paralelas, es decir, una sobre otra. Puede ser utilizado más específicamente en áreas como biología, estadística, geología y sociología, siendo estas dos últimas las más conocidas.

2. Sociología. Diferenciación de la población en grupos donde se consideran parámetros económicos y culturales que denominan cada nivel de acuerdo a la clase social.

3. Geología. Disposición de rocas en capas formadas por sedimentación a lo largo de milenios cuyas características de cada una varían según las condiciones geológicas al momento de su formación.

Etimología: A partir de estrato, por el latín stratum, que remite a 'cobertor', 'ropa de cama', asociado al verbo sternere, ‘extender’, ‘yacer’, a lo que el sufijo -ficar, del latín -ficāre, de facĕre, en cuanto ‘hacer’, configura el verbo estratificar; sobre este último, se conjuga el sufijo -ción, en función de la sustantivación deverbal.

Cat. gramatical: Sustantivo fem.
En sílabas: es-tra-ti-fi-ca-ción.

Estratificación

Lilén Gomez | Agosto 2022
Profesora en Filosofía

El concepto de la estratificación social hace referencia en las Ciencias Sociales —particularmente, en la Sociología— a la diferenciación entre distintos grupos al interior de una sociedad determinada, de acuerdo con diferentes criterios, por ejemplo, su posición al interior de la estructura económica según la cual se organiza la producción en general, o dentro del sistema de dominación política. La noción de estratificación social puede rastrearse en la teoría sociológica clásica bajo los desarrollos de Karl Marx (1818-1883), Max Weber (1864-1920) y la corriente funcionalista.

El enfoque marxista de la división en clases sociales

En la teoría marxiana, no encontramos una tematización específica de la noción de estratificación; sino que la diferenciación en grupos de la sociedad se caracteriza en función de su estructuración en clases sociales. Dicha estructuración está dada por la división social del trabajo, es decir, por el modo en que se organiza el proceso de la producción en cada momento histórico. En el análisis de Marx, se entiende por trabajo a la acción humana sobre los recursos materiales —la cual es siempre colectiva—, que crea un valor al transformar la materia de acuerdo con una finalidad previamente determinada. Tanto los recursos disponibles como las herramientas necesarias para su transformación constituyen lo que Marx denomina medios de producción.

La propiedad desigual de los medios de producción, en consecuencia, determina la división de la sociedad en clases; puesto que quienes detentan dicha propiedad tienen, a la vez, la capacidad de ordenar la producción y, con ello, ejercer un control por sobre quienes no disponen de los medios productivos.

Bajo el momento histórico actual, en el contexto del sistema de producción capitalista, las clases social fundamentales están conformadas, por un lado, por la burguesía, propietaria de los medios de producción, y, por el otro, por el proletariado, cuya única posesión es su propia fuerza de trabajo, que se ve obligado a vender a cambio de un salario para poder subsistir. En la teoría marxiana, en este sentido, la estratificación de la sociedad implica necesariamente un conflicto entre clases sociales en pugna, puesto que los intereses de la burguesía y de los trabajadores son esencialmente antagónicos. De esta manera, la estratificación no está dada por una mera clasificación de los grupos sociales, sino que es determinada por relaciones de explotación.

La estratificación desde el enfoque weberiano

Por su parte, en el análisis de la estratificación social, Weber no solamente considera la estructura económica, sino una multiplicidad de factores que determinan la diferenciación de los grupos sociales, asociados a las relaciones de poder y dominación que se establecen entre ellos.

Desde su perspectiva, la estructuración de una comunidad depende de una distribución desigual del poder, a saber, de las probabilidades que tienen los actores sociales para imponer su voluntad por sobre la de otros, es decir, para ocupar una posición de dominación. Tales probabilidades dependen de su capacidad económica, pero también de su honor o prestigio social y de su poder político. Weber no niega la división de la sociedad en clases, sino que la interpreta en tanto una posición que los individuos ocupan en el mercado, en virtud de la cual éstos participan de una situación de clase. No obstante, las posiciones de clase son múltiples y diversas, en la medida en que remiten a los diversos modos en que los bienes y servicios son ofertados en el mercado (por ejemplo, los rentistas componen las clases propietarias, mientras que los empresarios forman parte de las clases lucrativas).

Conjuntamente con la posición de clase, Weber propone la noción de grupos estamentales, conformados de acuerdo con la distribución del prestigio social, los cuales se organizan en función de estilos o modos de vida. Se trata, así, de una dimensión no ya material, sino de reconocimiento simbólico; a la vez que ambas se solapan en la posición de clase de los grupos estamentales.

La estratificación social en el funcionalismo

Desde la perspectiva de la corriente sociológica funcionalista, el ordenamiento diferencial de los individuos al interior de un sistema jerárquico está dado por el mérito que éstos adquieren a través de sus acciones, en relación con aspectos considerados significativos para ese grupo social. La estratificación de la sociedad responde a las necesidades del sistema mismo en relación con la división del trabajo, sin que ello suponga conflicto.

La posición de los individuos en el sistema de estratificación, luego, está determinada en términos de prestigio social. A su vez, el prestigio está configurado por relaciones de parentesco, a partir de la pertenencia a ciertas familias. La teoría funcionalista, en este sentido, se vincula con los postulados del liberalismo, en tanto supone que el ordenamiento de las sociedades descansa sobre las acciones de los individuos y los valores morales asignados a ellas.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Agosto 2022; sobre el original de febrero, 2010.
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Referencias

Sémbler, C. (2006). Estratificación social y clases sociales: una revisión analítica de los sectores medios. ECLAC.
 
 
Índice
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