¿Qué es la División del Trabajo, y cómo se lo define?

En las Ciencias Sociales —particularmente en la Sociología—, el concepto de división del trabajo hace referencia a un principio de organización social de las actividades productivas en una determinada estructura, de acuerdo con la cual dichas actividades se dividen y reparten en un momento histórico dado.

Lilén Gomez | Sept. 2022
Profesora en Filosofía

Conjuntamente con otros principios de organización —como, por ejemplo, los principios de reciprocidad, solidaridad, o el sistema de parentesco, entre otros—, la división del trabajo da forma a la organización colectiva de la vida social, dando como resultado una configuración normativa —es decir, socialmente obligatoria— específica. Así, el conjunto de los principios de organización social, en cada caso particular, se combinan de manera tal que producen formaciones sociales diferentes.

Orígenes del concepto

El concepto de la división del trabajo se desarrolla teóricamente en la Modernidad, hacia el siglo XVIII, con la emergencia de la economía política clásica anglosajona, cuyo principal referente fue Adam Smith (1723-1790). Como antecedente de la teoría económica de Smith en torno a la división del trabajo, se destaca la concepción filosófica del empirista David Hume (1711-1776), quien presenta en su Tratado sobre la naturaleza humana la idea de que dicha división, creada artificialmente, contribuye a la superación de las insuficiencias propias de la naturaleza humana, derivadas de que nuestras capacidades limitadas y medios precarios no alcanzan a cubrir nuestras innumerables necesidades, por lo que nos vemos obligados a asociarnos a otros.

Para Hume, esto se trata de una particularidad de los seres humanos, ya que en los demás animales las capacidades y necesidades se compensan entre sí.

La perspectiva de Adam Smith

En su obra más famosa, La riqueza de las naciones, Adam Smith conceptualiza la división del trabajo en tanto principal causa de la riqueza, según señala, a diferencia de lo que piensa el común de la gente, que la atribuye al oro y la plata. Así, la división del trabajo aparece como una condición para el crecimiento económico, en la medida en que incrementa la productividad, al generar que un solo hombre reemplace el trabajo de muchos.

El concepto hace referencia a la especialización de las fuerzas de trabajo, por la cual los sujetos se dedican enteramente a una tarea u ocupación y, como resultado, necesitan tanto de la labor de otros, como del intercambio.

Luego, la extensión de los mercados generaría un progreso social, puesto que permitiría una mayor especialización. En este sentido, Smith defiende la autorregulación natural del mercado, sin intervención estatal; a la vez que atribuye los grandes problemas de desigualdad social que se crean con ello a las instituciones sociales —a saber, la educación, las profesiones, etcétera—.

La teoría marxiana de la división del trabajo

De acuerdo con el filósofo Karl Marx (1818-1883), crítico de la teoría económica de Adam Smith, las necesidades humanas no son meramente biológicas o naturales, sino que dependen en gran medida de la configuración histórica del hombre en su desarrollo social.

Luego, la concepción egoísta de la economía, que ubica al individuo como fundamento del orden social, cuyo interés particular motoriza su crecimiento, omite el carácter intrínsecamente colectivo de la vida del hombre. El ideal de un individuo atomizado, como fundamento previo del ordenamiento civil, no es sino una abstracción teórica. El resultado de tal concepción consiste en una negación de las condiciones de alienación en las que viven los hombres en la sociedad burguesa, que son consecuencia de la división del trabajo que supone el modo de producción capitalista. Esto se debe a que la especialización conduce a que el trabajador sea separado, por un lado, del producto de su trabajo —el cual se vuelve un objeto ajeno, extraño para él— y, por otro lado, del trabajo mismo, puesto que el obrero realiza de manera repetitiva una sola acción, pero se mantiene extraño a la totalidad del proceso por el que se produce el objeto final.

La división del trabajo es, para Marx, la expresión por medio de la cual la economía clásica se remite al carácter social del trabajo bajo condiciones de enajenación. La superación de tales condiciones solamente es posible por medio de una reorganización revolucionaria de la sociedad que reemplace a la división del trabajo como principio organizador, por otro tipo de asociación, en la que el carácter social de los individuos no esté determinado por su posición al interior del sistema del trabajo especializado.

La división del trabajo en Emile Durkheim

Este sociólogo francés del siglo XlX planteaba la división del trabajo a partir de la relación de cooperación entre el individuo y la comunidad en la que vive. Esta relación tiene dos planos:

1) la solidaridad en las sociedades primitivas basada en el apoyo mutuo entre los individuos que forman una comunidad y

2) la solidaridad en las sociedades complejas, en la que cada individuo tiene una función específica en el marco general de un gran engranaje social.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Sept. 2022; sobre el original de septiembre, 2017.
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Referencias

Uricoechea, F. (2002). División del trabajo y organización social: una perspectiva sociológica. Norma.

Bergesio, L. (2007). Raíces del pensamiento socio-económico: La división del trabajo en Adam Smith, Karl Marx y Émile Durkheim. Trabajo y sociedad. (9), 2.

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