Definición de Democracia

La democracia es un régimen de gobierno cuyo origen se remonta a la Grecia clásica, configurando el término dêmokratía, del cual deriva la palabra, conformado por dêmos y krátos, a saber, “pueblo” y “poder”. De allí que el significado del término compuesto remita al “gobierno del pueblo”.

Lilén Gomez | Julio 2022
Profesora en Filosofía

Los primeros testimonios del uso de este término lo sitúan entre el 470 y el 460 a. C., en el habla de Atenas. Al mismo tiempo, se designaba como dêmokratés al ciudadano griego proveniente de una familia poderosa. El desarrollo institucional de la democracia en Atenas fue progresivo, hasta alcanzar a estabilizarse hacia fines del siglo V a. C.

Orígenes de la democracia

En obras como la Ética Nicomáquea o la Política, Aristóteles (384 a. C. - 322 a. C.) presenta una fundamentación de los regímenes políticos que da paso, luego, a mostrar sus divisiones y particularidades. Estos desarrollos servirán, en la modernidad, como modelo para la filosofía política. La comunidad política se define, según el filósofo, por ser una agrupación de individuos en la cual ninguno de ellos está sometido a otro como esclavo, sino que todos comparten un interés común.

De acuerdo con el modo en que se distribuye el interés común, el filósofo describe seis regímenes de gobierno posibles, tres de ellos rectos (la monarquía, la aristocracia y la república) y tres desviados (la tiranía, la oligarquía y la democracia). Aquí, la democracia aparece como la menos grave de las desviaciones de la constitución del gobierno. Ella se caracteriza por ser el gobierno de las mayorías, usualmente, pobres (a diferencia de la oligarquía, que se constituye como un gobierno de los ricos). La relación entre el régimen político y la condición social y económica de sus miembros es recuperada por Aristóteles de la teoría platónica. Aun considerando la democracia como un régimen desviado, ésta puede resultar ventajosa en ciertos territorios, en función de su estabilidad y eficacia gubernativa.

La democracia, a su vez, se dividirá en cinco especies, de acuerdo con la distribución del poder entre las distintas partes (por ejemplo, si está basada en la igualdad de todos los hombres libres, si se limitaba a los ciudadanos legítimos, a quienes contaban con tiempo ocioso, etc.).

La democracia moderna

Hacia el siglo XVIII, en el contexto de la Ilustración europea, la concepción antigua de la democracia ateniense se recupera bajo nuevas coordenadas. Los procesos de instauración de las democracias modernas en Europa han estado mediados por la Revolución Francesa de 1789, si bien es posible rastrear discusiones en torno a las formas de gobierno ya desde los inicios del contractualismo, en el siglo XVI.

A lo largo de la historia, se han sucedido diferentes tipos de regímenes políticos democráticos, cuyo rasgo radica en la distinción fundamental frente a los regímenes políticos dictatoriales. El criterio por el cual se diferencian es la garantía de las libertades civiles, los derechos políticos y el Estado de Derecho, la cual es anulada bajo una dictadura. Cabe notar que, a pesar de que formalmente la separación conceptual entre uno y otro régimen sea clara, en la práctica muchas veces no lo es. Por otra parte, los regímenes democráticos modernos presentan una división general entre democracias representativas y directas, según la forma de participación de la comunidad política.

Democracia directa y democracia representativa

Por democracia directa se entiende una forma de participación de la comunidad en los asuntos públicos sin intermediarios, ya que la conducción del gobierno recae sobre la intervención en primera persona de los miembros del cuerpo político en procesos de toma de decisiones vinculantes. La mayor dificultad que supone este tipo de ordenamiento del gobierno consiste en que, a medida que aumenta la extensión del territorio y, con ello, el tamaño de la comunidad, los procesos asamblearios se tornan cada vez más complejos.

Por el contrario, en la democracia representativa la participación de la amplia mayoría de los ciudadanos está delegada en representantes designados; de modo tal que, usualmente, los momentos de mayor participación ciudadana están relegados a los procesos electorales de dichos representantes.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Julio 2022; sobre el original de octubre, 2008.
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Referencias

Guariglia, O. (2010). Democracia: origen, concepto y evolución según Aristóteles. DOXA, Cuadernos de Filosofía del Derecho, 33, pp. 157-190.

Lizcano-Fernández, F. (2012). Democracia directa y democracia representativa. Convergencia, 19(60), 145-175.

Arriba, P. L. (2002). El origen de la democracia moderna. Cuadernos republicanos, (49), 135-158.

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