Definición de Conocimiento

Conocimiento es el resultado del proceso de adquirir la comprensión o el saber referente a algo, ya sea un objeto, una práctica, un concepto teórico, etcétera. La definición acerca de en qué consiste el conocimiento es variable de acuerdo con las diferentes corrientes que tuvieron lugar a lo largo de la historia del pensamiento en el campo de la gnoseología, es decir, del estudio filosófico sobre los fundamentos del conocer.

Lilén Gomez | Mar. 2022
Profesora en Filosofía

El conocimiento en la Antigüedad

La teoría gnoseológica propuesta por Platón (427 – 347 a. C.) en la Grecia clásica ha sido una de las más influyentes en toda la historia del pensamiento occidental. De acuerdo con ella, podemos conocer gracias a nuestra capacidad intelectual, por oposición al orden de nuestras facultades sensibles. El conocimiento válido proviene de la razón, que nos acerca a las verdades universales y necesarias contenidas en las Ideas, pertenecientes al mundo suprasensible.

La gnoseología propuesta por Platón es, en rigor, una epistemología, en la medida en que el filósofo identifica el conocimiento con el conocimiento “científico”, racional, por oposición a la mera opinión. Aristóteles (384 – 322 a. C.), por su parte, se diferencia del platonismo, en tanto introduce la idea de que el intelecto aprehende las formas como imágenes, es decir, la intelección se apoya necesariamente en la sensación, aunque se distingue de ella.

Las teorías modernas del conocimiento

La teoría gnoseológica que marca la modernidad filosófica es, en primera instancia, el racionalismo de René Descartes (1596-1650). Descartes postula que el conocimiento solamente pertenece a la facultad cognoscitiva, la razón, y, por ello, la ciencia conforma una unidad en sí misma; por lo tanto, es posible avanzar ordenadamente de un conocimiento a otro, siguiendo un método —a saber, el método matemático-deductivo—. La matemática aparece como un saber indubitable, ya que sus reglas no admiten verdad o falsedad, por lo tanto, ella funciona como un modelo metodológico aplicable a problemas empíricos. En función de esta idea, Descartes formulará su teoría gnoseológica, basada en la evidencia del ego cogito —pienso, luego, existo— y en las reglas del método.

Al racionalismo cartesiano responderán las teorías empiristas del conocimiento, que sostienen la idea de que no conocemos gracias a nuestra facultad racional, sino solamente gracias a las percepciones de nuestros sentidos. David Hume (1711-1776), uno de los mayores exponentes de esta corriente, llegará a poner en cuestión la idea de la identidad personal, así como de la unidad de la mente, en tanto ésta es resultado de una mera yuxtaposición de percepciones.

El conocimiento a partir de Kant

Con el criticismo o idealismo trascendental de Immanuel Kant (1724-1804) se introduce un giro radical en la concepción del conocimiento. Kant recupera ideas propias tanto del racionalismo como del empirismo; no obstante, ambas corrientes entendían el proceso del conocer como una relación entre el sujeto cognoscente y el objeto del conocimiento tal que el primero se acercaba al segundo para conocerlo. A partir de Kant, el conocimiento pasa a ser entendido como un proceso constructivo. Es el sujeto quien constituye al objeto, a partir de las estructuras mentales que conforman su subjetividad, que son independientes de la experiencia, pero que requieren de ésta para poder llenarse de contenido. Con el idealismo kantiano, el sujeto deja de ser un receptor pasivo de los estímulos exteriores y se transforma en un agente que produce conocimientos.

El conocimiento desde la perspectiva actual

El denominado giro copernicano introducido por Kant, una vez que el sujeto se vuelve activo en la producción del conocimiento, abre la puerta a considerar las condiciones en las que dicho sujeto produce saberes. En la época contemporánea, las condiciones históricas de producción del saber, atravesadas por dimensiones políticas, económicas, sociales, pasarán al centro de las reflexiones filosóficas. Con autores como Michel Foucault (1926-1984), se abre, en el campo del saber, la pregunta por las configuraciones de ese saber desde una perspectiva ética. Una vez que el conocimiento deja de ser un acercamiento hacia la verdad por “la verdad misma”, se hace posible cuestionar cuáles son los efectos y los objetivos de determinadas articulaciones del saber.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Trabajo publicado en: Mar., 2022.
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Referencias

Platón, República, Libro VII, Ed. Gredos, Madrid 1992 (Traducción de C. Eggers Lan).

Aristóteles, Acerca del Alma (De Anima), trad., notas e introducción de M. Boeri, Buenos Aires, Colihue, 2010.

Giovanni Reale y Dario Antiseri (1992) Historia del pensamiento filosófico y científico. II. Del

humanismo a Kant. (Il pensiero occidentale dalle origini ad oggi. Tomo II. Editrice La Scuola, Brescia, quinta ed. 1985), trad. de Juan Andrés Iglesias, Barcelona.
 
 
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