Definición de Ciudadanía

1. Conjunto de derechos que vincula políticamente a los ciudadanos y el Estado. Otorgado a todas aquellas personas nacidas en el territorio de un país, como también puede tramitarse en carácter de múltiple ciudadanía a razón de herencia familiar (hijo o nieto de padres naturales), por matrimonio con un ciudadano natural, o por traslado permanente de residencia.

Etimología: Se desarrolla a partir de la conjugación de ciudad, visto en las formas del latín civĭtas, civĭtātis, con raíz en civīlis, de civis, por ‘ciudadano’, del cual se desprende también el término civĭcus, por ‘cívico’; acompañan los sufijos latinos -ānus e -ia, en propiedad asociativa y de referencia geopolítica respectivamente.

Cat. gramatical: Sustantivo fem.
En sílabas: ciu-da-da-ní-a.

Ciudadanía

Lilén Gomez | Agosto 2022
Profesora en Filosofía

Se entiende por ciudadanía al vínculo que se establece entre un individuo y una comunidad política, mediado por derechos y obligaciones jurídicas; de modo tal que todo miembro pleno de dicha comunidad cuente con las mismas oportunidades que los demás para tomar decisiones respecto del destino de aquella.

Diferentes corrientes teóricas coinciden en la caracterización de la ciudadanía a partir de tres dimensiones: la identidad colectiva, de carácter nacional; la capacidad de participar en la toma de decisiones institucionales y políticas; y el estatus legal del vínculo por el que se enlaza al individuo con el conjunto social. En la actualidad, esta definición se ha transformado como resultado del aumento de las tendencias teóricas cosmopolitas (asociadas a una concepción universalista de la ciudadanía, que trasciende las fronteras nacionales) y del mayor reconocimiento del multiculturalismo y la diversidad de las sociedades, entre otros factores que ponen en tensión dicha noción, a la luz de los procesos históricos más recientes.

Al mismo tiempo, a lo largo de la historia, el concepto de ciudadanía se ha ido ampliando, partiendo desde sociedades en las cuales no se consideraba a las mujeres, los extranjeros y los esclavos como ciudadanos, como ocurría en la Antigüedad.

El concepto de ciudadanía en la Antigüedad clásica

La idea de ciudadanía se remonta a la Antigüedad clásica: desde sus orígenes, se trató de una noción vinculada al concepto de la democracia, en el contexto de la polis griega. Bajo el modelo de la democracia ateniense, el pueblo (demos) intervenía de manera directa sobre los asuntos públicos, a través de la participación de los ciudadanos en instancias públicas, como asambleas y tribunales. Cabe señalar que solamente eran considerados ciudadanos los hombres libres adultos, pertenecientes a las clases altas.

Durante varios años —especialmente, bajo la época de Pericles—, la democracia en Atenas se radicalizó, tendiendo hacia una identificación entre el Estado y la ciudadanía, de modo tal que la Asamblea popular asumía las funciones de los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

En el ámbito de la filosofía, Aristóteles sentó una idea fundacional de la ciudadanía, al definir al ser humano como un animal político, es decir, cuya vida está imbricada con el devenir de la comunidad a la cual pertenece. El ciudadano, en este sentido, se define por su participación en la administración de la justicia y en el gobierno de su comunidad; a la vez que, como contrapartida, se le reconocen derechos de ciudadanía (la voz y el voto en las asambleas, la participación en la actividad religiosa, la protección de la ley, el derecho de propiedad, entre otros) y obligaciones (la defensa de la comunidad, el pago de impuestos, etcétera).

Bajo el modelo de Roma se mantuvieron, a grandes rasgos, las características de la ciudadanía griega; no obstante, ésta fue ampliada hacia los extranjeros de territorios conquistados, si bien con ciertas restricciones (por ejemplo, no podían participar en las decisiones públicas).

La ciudadanía en el medioevo

Tras la caída de Roma, en la época medieval, la ciudadanía pierde su relevancia como elemento estructurante de la vida pública de la comunidad, paralelamente a la caída de la democracia como sistema de gobierno, el cual fue sustituido por sistemas de gobierno más verticalistas. El ordenamiento jerárquico impuesto por la Iglesia católica iba en contra de la idea de ciudadanía, en la medida en que el poder eclesiástico se confundía con el poder político.

Ciudadanía y democracia moderna

Con el renacimiento de la democracia, hacia el siglo XVIII, la ciudadanía vuelve a cobrar relevancia, resultando un concepto decisivo en la emergencia del republicanismo y el liberalismo. A la par de las Revoluciones Burguesas, el ordenamiento jurídico de las sociedades occidentales se transforma como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas que, para profundizar la acumulación capitalista, exige una reestructuración del trabajo. Así, emerge el proletariado como clase social conformada por trabajadores libres, que se incorporan a la sociedad civil como parte de la ciudadanía. Con la Revolución Francesa, se dicta la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), en la cual se da forma a los derechos civiles universales, tal como los conocemos en la actualidad.

A lo largo de los siglos XX y XXI, se produjo una serie de ampliaciones en tres ámbitos del derecho: los derechos civiles, los derechos políticos y los derechos sociales y económicos (por ejemplo, el reconocimiento del derecho de sufragio femenino). Dichas modificaciones son dinámicas, esto implica que la noción de ciudadanía permanece abierta a las transformaciones, de acuerdo con las demandas sociales por la ampliación de derechos, así como, también, de manera contraria, es susceptible a la restricción de estos últimos bajo gobiernos autoritarios.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Agosto 2022; sobre el original de diciembre, 2008.
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Referencias

INE e IIJ-UNAM (2020) ¿Qué es ser ciudadano? Ciudadanía y participación. Faro Democrático.

Miralles, J. A. H. (2009). Sobre el concepto de ciudadanía: historia y modelos. Factótum, 6(2009), 1-22.

Pérez Luño, A. E. (2002). Ciudadanía y definiciones. Doxa: Cuadernos de Filosofía del Derecho, 25, 177-211.
 
 
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