Definición de Capital

1. Ciudad de referencia geopolítica, estructural y de gestión pública de un país, o que representa a una provincia/estado perteneciente al territorio nacional.

2. Totalidad de recursos económicos o patrimonio de una persona o empresa.

3. Recursos financieros para la producción y el correspondiente mantenimiento.

4. Valor invertido en un proyecto o bien.

5. Idoneidad y talento de personas que participan en una actividad, cuyo conjunto se denomina capital humano.

Etimología: Por el latín capitālis, formado por el prefijo capit- de caput, por ‘cabeza’, ‘principal’, y el sufijo -ālis, -al, como propiedad asociativa.

En sílabas: ca-pi-tal.

Capital

Lilén Gomez | Agosto 2022
Profesora en Filosofía

En Economía, tradicionalmente, la noción de capital hace referencia a un tipo específico de recurso para la producción. Los recursos o factores productivos se clasifican en tres categorías, una de ellas es el capital, y las otras dos son el trabajo y la tierra. El factor del capital comprende a los instrumentos utilizados para llevar adelante el proceso productivo como, por ejemplo, las instalaciones (edificaciones, fábricas), los equipos, la maquinaria, entre otros. El concepto de capital es lo que da el nombre al capitalismo, en tanto sistema de producción.

Desde la perspectiva económica, responde específicamente a la noción de capital físico o real (es decir, los medios de producción), la cual se distingue del capital humano y del capital financiero. Por capital humano se entiende aquello que contribuye a aumentar la capacidad productiva de los trabajadores que participan del proceso de producción —a saber, la educación, formación, experiencia—, incrementando así los rendimientos. Por otra parte, el capital financiero refiere a los fondos disponibles para la compra, ya sea de capital físico, o bien, de activos financieros (bonos o acciones).

El análisis de Marx sobre el capital

Karl Marx (1818-1883) ha sido uno de los principales teóricos que se ha ocupado del desarrollo exhaustivo de la noción del capital. Marx señala que el capital es el concepto básico de la economía moderna y la base de la sociedad burguesa, por ello, es preciso su análisis para la comprensión de la lógica que rige las sociedades de la época. En su obra El Capital, se propuso estudiar la sociedad capitalista, a partir del análisis materialista de su estructura económica —es decir, el análisis científico del nivel económico del modo de producción capitalista—, y sus superestructuras políticas y culturales.

Marx entiende por capital al capital físico (máquinas, edificios, materias primas); pero agrega que el capital es la condición de posibilidad, en el proceso productivo, para la generación del excedente (la plusvalía) que es apropiado por el capitalista, propietario de los medios de producción. El capital, al interior de las economías capitalistas, pertenece al capitalista, así como la fuerza de trabajo de los obreros, que él compra. Lo que define al capital es, de esta manera, no las propiedades naturales de los elementos que lo componen, sino la función que cumple en el contexto de relaciones sociales determinadas, a saber, cuando sirve para la explotación de la fuerza de trabajo de los obreros asalariados.

Desde el punto de vista marxista, el capital consiste en una categoría histórica, pues existe solamente en el marco del modo de producción capitalista. Otras corrientes económicas, al definir de manera general al capital como instrumento de trabajo, omiten su carácter social. Los medios de producción solamente constituyen un capital cuando, bajo propiedad del capitalista, se convierten en medios para la apropiación de la plusvalía —y, por consiguiente, la acumulación de ganancia—.

La noción de capital en la sociología de Bourdieu

El sociólogo francés Pierre Bourdieu (1930-2002) recupera la categoría marxiana del capital, como forma específica de una praxis acumulativa. Bourdieu, a diferencia de Marx, comprende el trabajo como una actividad productiva no solo de mercancías y servicios, sino también de elementos de la vida social que exceden al aspecto estrictamente económico. Luego, Bourdieu sostiene que el capital es inherente a la estructura económica objetiva, pero también a las estructuras sociales subjetivas —la superestructura, en términos marxianos—. Las prácticas intelectuales o académicas, en este sentido, generan una acumulación de diferentes tipos de capital, los cuales se incorporan como productos subjetivos bajo la forma simbólica del habitus —los esquemas que ordenan las prácticas, gustos y preferencias de los sujetos al interior de una comunidad—.

Así, además del capital económico, existe un capital cultural y un capital social, que repercuten sobre el primero —y viceversa—, a partir de su distribución en el espacio social. Si bien Bourdieu sostiene una mayor importancia del capital económico sobre las demás formas de capital, señala que estas últimas no son reductibles a la primera. Por ejemplo, el consumo de ciertas obras de arte constituye un capital cultural, que determina el status del sujeto que lo realiza, a la vez que su capital económico depende y simultáneamente posibilita ese consumo.

La ciudad capital

El concepto de ciudad capital es aquel que se le aplica a los centros urbanos que son específica y oficialmente designados como las ciudades más importantes o centrales de un territorio. Normalmente, la ciudad capital adquiere ese rango por diferentes situaciones: es la sede del gobierno en sus diferentes formas, es la ciudad más grande y populosa del territorio, es la ciudad donde se llevan a cabo el mayor número de actividades económicas o es la ciudad con un perfil turístico más alto dentro de ese territorio. Todos estos elementos son causas para q una ciudad se convierta en capital y pase así a ser oficialmente el centro político, social y económico de un país.

Todos los países, y en realidad todos los territorios que alberguen a más de una ciudad, tienen una ciudad capital desde la cual se dirige el gobierno, en la cual vive la mayor cantidad de gente o que actúa como centro importante de la economía de la región. Usualmente, las ciudades capitales son los complejos urbanos más importantes de cada país ya que en ella se ubica una porción importante de la población, formándose a veces incluso cordones de espacios suburbanos en los que habitan personas en condiciones de vida bajas a nulas.

Las ciudades capitales son siempre un centro de atención en lo que respecta al turismo y si bien muchas de ellas representan un estilo de vida que no se reitera en el resto del país, es decir, muy urbano, poco tradicional y en algunos casos muy cosmopolita, estos espacios son donde mayor movimiento cultural y social se suele dar entre ofertas de entretenimiento, diversión, espacios políticos, lugares de encuentro sociales, etc.

Los problemas que el concepto de ciudad capital conlleva están generalmente relacionados con cuestiones tales como la contaminación al medio ambiente, la inseguridad, el tránsito descontrolado, el estrés, todos elementos que dejan de estar presentes a medida que uno se aleja del circuito urbano y especialmente de las ciudades capitales que suelen ser más y más grandes.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Agosto 2022; sobre el original de noviembre, 2008.
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Referencias

Becker, V., & Mochón, F. (2006). Economía. Elementos de Micro y Macroeconomía. Editorial Mc. Graw Hill-Año.

Harnecker, M. (2007). Los conceptos elementales del materialismo histórico. Siglo XXI.

Quesada, G. I. G. (2009). Tiempo, trabajo y capital en Marx y Bourdieu: un metacomentario. Revista Abra, 28(37), 59-70.
 
 
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