Qué es Basura Inorgánica

1- Materiales residuales carentes de cualquier componente biológico, comúnmente productos resultados de un proceso industrial, como por ejemplo botellas y cajas que cumplen el propósito de packaging.

2- Organización de desechos de alcance doméstico con fines de reciclaje, donde se identifican sub-categorías respecto de los materiales presentes en la composición de los objetos, denotando muy especialmente el caso de pilas, material tecnológico, así como también el vidrio a razón de la seguridad en su manipulación. Es importante aclarar que no se corresponden en ninguna de estas categorías los residuos hospitalarios, industriales o de construcción, dada la sensibilidad del manejo y exposición general de los mismos.

Etimología: Basura, por el latín vulgar *versūra, respecto de verrĕre, por ‘limpiar’, ‘barrer’. + inorgánico, por el prefijo in-, como propiedad negativa, ‘no’, y orgánico, en el latín organĭcus, en el sentido de ‘tener vida’, respecto de orgănum, sobre el griego ὄργανον (órganon).

Cat. gramatical: Sustantivo fem.
En sílabas: ba-su-ra + i-nor-gá-ni-ca.

Basura Inorgánica

Candela Rocío Barbisan | Abr. 2022
Ingeniera Química

La basura inorgánica es el residuo generado por el ser humano que no proviene de organismos vivos, sino más bien es producto de actividades humanas propias del consumo y la producción. Existe una frase particular que dice “No todo residuo es basura, reciclado es un recurso” y sobre esta frase se centra el documento, ya que veremos cómo se produce y cómo podemos reutilizarla, puesto que la mejor basura es la que no se genera.

¿Cómo se produce?

La basura inorgánica es el producto de las actividades del hombre en los procesos de transformación de materias primas. A nivel mundial, el 21% de la basura producida son vidrios, plásticos y metales. El resto de la basura se compone en un 44% de alimentos, que al ser basura orgánica (en su mayoría) puede ser fuente para compost, mientras que el 17% adicional es papel y un 18% de diversos compuestos, también inorgánicos, que se separan de los anteriormente mencionados ya que poseen una dificultad extra en su reutilización. Así mismo, dentro de este 21% de basura inorgánica fácilmente reciclable se tienen un 4% de metales, un 5% de material de vidrio y un 12% de plásticos, estos últimos pueden ser desechados de manera correcta para ser reciclados mientras que el 18% mencionado es basura compuesta por productos que por sus propiedades y riesgos que pueden ocasionar no pueden ser eliminados en contenedores comunes, por ejemplo, la basura electrónica que, si bien es basura inorgánica, debe ser recogida por personal especializado y adaptar el tratamiento adecuado para su reutilización o abandono total.

En el mundo se producen entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de basura por año, con tendencia en aumento en el último siglo, frente a esto tenemos que pensar en qué ecosistemas se ven afectados y cómo solucionar este gran problema que tiene la población. Prueba de ello es la cantidad de plásticos producidos, según fuentes del BBVA en su trabajo por el reciclado de tarjetas bancarias plásticas, aseguran que han acabado con la vida de 100.000 animales marinos por año y que cada 30 segundos fallece una persona a causa de la ingestión de residuos y desechos. Sumado a lo anterior, estudios en los mares a lo largo de los últimos años han detectado la presencia de micro-plásticos en aguas de consumo humano.

Desde 1950, la población mundial ha producido 8.300 millones de toneladas métricas de plástico y, teniendo en cuenta que solo se recicla el 9% de ello, es inmensa la cantidad de basura que daña los ecosistemas, según datos de la Universidad de California, la Universidad de Georgia y la Sea Education Association. Ahora bien, el plástico que arriba a mares y océanos es degradado por la acción de microorganismos en determinadas condiciones y se convierte en partículas invisibles al ojo humano de menos de 0,5 cm de largo, lo que conocemos como micro plásticos. Estas partículas ingeridas por la vida marina causan su muerte.

Ahora bien, ¿de dónde proceden los micro plásticos? Nuevamente, la respuesta es la actividad y el consumo humano. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en 2019 realizó un estudio para conocer la procedencia de los micro plásticos en los océanos y descubrió que el 35% de ellos proviene de sintéticos textiles, el 28% de neumáticos, el 0,3% de gránulos de plásticos, un 24% del polvo de las ciudades, un 7% de la señalización marítima, un 3,7% de revestimientos marino y un 2% de productos de cuidado personal.

¿Cómo podemos reutilizarla?

Hoy en día está a la moda el término “economía circular” y es el deseo de muchos que no sea una simple moda sino más bien la energía, la sinergia y el trabajo puesto en acción. La “economía circular” es una estrategia que tiene como base satisfacer las necesidades humanas de consumo y producción de manera sostenible en el tiempo. Es decir, producir y consumir de manera responsable, evitando cortar cadenas de producción sino más bien generar un proceso que se retroalimente así mismo y evitar continuamente generar nuevos productos a partir de nuevas materias primas sin reutilizar las que ya están dentro el circuito productivo.

Todo este proceso comienza con claro enfoque, el ecodiseño de los productos, luego estos son producidos y distribuidos, se consumen y luego se reparan o reutilizan, estos son reciclados y nuevamente se ecodiseñan para reelaborarse.

Dentro de este círculo tenemos las famosas tres R: reducir, reutilizar y reciclar, porque como se dice: todo junto es basura, pero separado es un recurso. Si logramos separar nuestros residuos y reciclarlos, llevándolos a los centros especializados para tal fin, la cantidad de basura inorgánica producida es mucho menor. Teniendo en cuenta, además, que deja de ser basura cuando es fuente de vida para otro, pasando a ser un recurso. Por ejemplo, muchos recicladores tienen su fuente de ingreso a partir de la venta de estos materiales para su reutilización.

Cabe destacar que, en general, pueden ser colocados en contenedores simples de basura inorgánica, papel, plásticos, metales y vidrios, aunque esto puede variar de acuerdo con el sistema de reciclado de cada ciudad. Mientras que los neumáticos deben ser llevados a un centro especializado en su tratamiento, al igual que la basura tecnológica y las prendas de poliéster.

 
 
 
 
Por: Candela Rocío Barbisan. Ingeniera Química por la UNMdP, Argentina, trabaja en la gestión de activos e integridad a diversas industrias, principalmente Oil & Gas. Certificada en API 580, Risk Based Inspection, por el American Petroleum Institute. Profesora en la Facultad de Ingeniería en la UNMdP, en las cátedras de Química General I, Laboratorio de Operaciones Unitarias (4º año, Ing. Química) y Laboratorio de Reactores y Control (5º año, Ing. Química).
Art. actualizado: May. 2022. Original en: Abr, 2022.
×
 
 
 
Índice
  • A
  • B
  • C
  • D
  • E
  • F
  • G
  • H
  • I
  • J
  • K
  • L
  • M
  • N
  • O
  • P
  • Q
  • R
  • S
  • T
  • U
  • V
  • W
  • X
  • Y
  • Z