Definición de Acentuación

La acentuación en la lengua es el énfasis fonético que se pone a la pronunciación de una sílaba dentro de una palabra, y por ende pertenece al ámbito de la ortografía, representado con un símbolo denominado de “tilde” (´) o acento ortográfico. En español este símbolo recae solamente en las vocales y cada palabra puede llevar uno, en un aspecto relacionado con la entonación.

Indira Ahmed Fernández | Agosto 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

AcentuaciónLa acentuación tiene relevancia en la significación de los vocablos, dado que una alteración en la intensidad de las sílabas puede tener como consecuencia una alteración en el significado: cantara y cantará. En el primer casos se hace referencia al modo subjuntivo, significando un deseo o posibilidad, también aceptando formas condicionales; en el segundo se alude al modo indicativo, refiriendo un futuro certero. Las vocales acentuadas se llaman agudas y el resto de las vocales presentes en una palabra se denominan graves.

Ejemplo: La ópera sería magnífica si cantara Plácido Domingo.
La ópera será magnífica: cantará Plácido Domingo.

El acento ortográfico

El signo ortográfico conocido como tilde indica la fuerza de pronunciación que tienen las palabras en una sílaba determinada. Esta sílaba se nombra sílaba tónica, mientras las demás, las que no llevan fuerza de pronunciación, son conocidas como sílabas átonas. En español el signo “tilde” va en posición diagonal sobre la vocal (únicamente las vocales pueden ser tildadas), inclinada su parte inferior hacia la izquierda y la superior a la derecha (´); contrario al francés, por ejemplo, que además de contar con varios tipos de acento –incluyendo el único que se usa en español– puede acentuar la palabra en más de una sílaba.

De acuerdo con la posición que ocupe la sílaba acentuada en español, las palabras pueden clasificarse en tres categorías: palabras que se acentúan en la última sílaba, palabras que llevan la tilde en la penúltima sílaba y palabras que se acentúan en la antepenúltima sílaba. También se da el caso de la tilde en una sílaba anterior a la antepenúltima. Para la identificación de la sílaba tónica y la pertenencia a un grupo u otro es importante saber que se cuenta desde el final de la palabra hacia el inicio.

Así surge la clasificación de las palabras de acuerdo con su acentuación:

- Agudas: aquellas que llevan la fuerza de pronunciación en la última sílaba.

- Llanas/graves: tienen la fuerza de pronunciación en la penúltima sílaba.

- Esdrújulas: su fuerza está en la antepenúltima sílaba.

- Sobresdrújulas: son aquellos vocablos no tan frecuentes que cuentan con la fuerza de pronunciación en la sílaba anterior a la antepenúltima.

Es interesante ver que algunas palabras pueden cambiar completamente su significado atendiendo a la sílaba donde presenten esta característica, sin que varíe la forma en que la forman las letras. En este caso se ve solamente un cambio en la fuerza de pronunciación. Tomando como ejemplo el vocablo practico:

practiCÓ: verbo, pretérito o pasado de la tercera persona en modo indicativo.
pracTIco: verbo, presente de la primera persona en el modo indicativo.
PRÁCtico: adjetivo, se refiere a la cualidad de algo de ser llevado a cabo de acuerdo con una idea.

Reglas de acentuación y ejemplos prácticos

La presencia o no del acento ortográfico o la tilde se rige por reglas establecidas por la Real Academia Española, pero es útil considerar que el hecho de que una palabra no presente tilde no significa que no cuente con sílabas tónicas. De acuerdo con las reglas, llevan acento ortográfico las palabras:

1. Agudas que terminen en “n”, “s” o vocal. Ejemplos: avión, camión, deseó, comió, escribió.

2. Llanas/graves que terminen en consonantes que no sean “n” o “s”. Ejemplos: vaso, suspira, símil.

3. Esdrújulas/sobresdrújulas: robótica, análisis, véndemelo, exámenes. Nótese que en el último caso, al formarse el plural, la palabra cumple con las reglas anteriores: examen es grave, pero termina en “n”, por lo cual no se acentúa. Pero al formar el plural esta palabra conserva el acento en la misma sílaba, pero se vuelve esdrújula (se agrega una sílaba al final), por lo cual sí se acentúa. Por su parte, la palabra “esdrújula” es, de hecho, esdrújula. Por lo general, las palabras sobresdrújulas llevan sufijos y pronombres reflexivos.

4. Con hiato (cuando se forman sílabas entre una vocal abierta y una cerrada), llevan la tilde en la vocal cerrada. Ejemplos: río, extravío.

5. Compuestas que se unen con un guion se consideran vocablos independientes, por lo que se rigen por las reglas anteriores. Ejemplos: dramático-lírico.

6. Extranjerismos en su “traducción” al español o adaptación a la fonética de este. Ejemplos: sándwich, bóiler, polución.

7. Monosílabas, para diferenciar sus distintas funciones gramaticales. Ejemplo: te, variación pronominal de la segunda persona; , sustantivo, infusión o bebida.

8. Verbos a los que se agreguen pronombres o formas pronominales. Ejemplos: vendióme, sirvióle.

9. Palabras que por su clasificación son agudas o llanas, que comienzan con mayúscula, no impide el uso de la tilde. Ejemplos: Ángel, Ítaca.

Casos a tener en cuenta, en los que no se usa la tilde, son palabras que simples que pueden formar parte de una compuesta y que en su raíz lleva tilde, pero la pierde al formar el vocablo compuesto: súper+sónico=supersónico. En esta regla, observar que los adverbios que terminan en -mente conservan el acento si la palabra original lo lleva (específicamente).

Palabras átonas

La articulación de cada palabra implica una acentuación entre las sílabas que la constituyen, pero en el conjunto de palabras, no todas cuentan con esta característica. Hay palabras inacentuadas o átonas y ello está determinado por la secuencia fonética que se sigue al pronunciarlas.

Otras características que determinan si una palabra es tónica o átono son su función gramatical, significado léxico y categoría. Por ejemplo, las palabras que cuentan con significado léxico o semántico (que significan algo por sí mismas, como los sustantivos, adjetivos, verbos) son tónicas. Por su parte, aquellos vocablos que solo se usan con una función determinada dentro de la sintaxis (artículos, preposiciones, conjunciones, etc.) suelen ser átonas.

Es primordial diferenciar las palabras de forma individual y su pertenencia o articulación a una cadena de signos (“cadena hablada”, de acuerdo con la RAE). Por ejemplo:

Cadena hablada: “Los VIAJES de GULLIVER” es un LIBRO BUENÍSIMO*.
Articulación y la correspondiente propiedad gramatical:
- los; artículo
- viajes; sustantivo (común)
- de; preposición
- Gulliver; sustantivo (propio)
- es; verbo
- un; pronombre indefinido
- libro; sustantivo (común)
- buenísimo; adjetivo

*Nota del ejemplo: las palabras tónicas aparecen en mayúsculas, mientras las átonas permanecen en minúsculas.

Secuencias vocálicas

La mayoría de las sílabas en el idioma español contienen una sola vocal, sin embargo, algunas contienen dos y hasta tres. Estas son las llamadas secuencias vocálicas, donde se unen dos o más vocales.

Algunas de estas se articulan en la misma sílaba, mientras otras forman parte de sílabas diferentes.

Los tipos de secuencias vocálicas en español son:

Diptongo: dos vocales que forman parte de la misma sílaba. Ejemplos: vier-nes, lai-co, au-la.

Triptongo: tres vocales que forman parte de la misma sílaba. Ejemplos: miau, buey (en este caso se refiere a la pronunciación vocálica de la “y”, que en otras circunstancias funciona como consonante: haya).

Hiato: dos vocales que forman parte de sílabas diferentes. Ejemplos: o-í-do, fe-o, ha-bí-a.

La división silábica puede tornarse difícil ya que entran factores diversos como la procedencia geográfica del hablante, la posición de la secuencia vocálica en la palabra, la velocidad de emisión, analogía con otras palabras de igual raíz, etc.

Por ello es preciso aplicar convenciones que establecen qué combinaciones deben considerarse diptongos, triptongos o hiatos a efectos ortográficos (con independencia de la articulación real de los hablantes en cada caso. Estas convenciones son solamente ortográficas y de acuerdo con la Real Academia Española son las siguientes:

- Los diptongos son formulados a partir de vocales abiertas y cerradas. Las abiertas son /a/, /e/, /o/, y las cerradas /i/, /u/ y el orden en que aparecen en las palabras es variable: pueden aparecer antes las vocales abiertas o las cerradas; también puede ser la secuencia de las dos vocales cerradas (instaurar, influir, situar)

- Los triptongos constituyen cadenas de vocales, vistos en tríadas, cuyo orden es variable. Ejemplos: Uruguay, beberíais (estas formas son mayormente utilizadas en el español ibérico, territorio español).

- En los hiatos se observa una vocal cerrada, que es tónica, junto a una abierta. Así mismo, puede verse cuando hay dos vocales abiertas o dos iguales. Ejemplos: río, reír.

Por último, como ya mencionó en el apartado de reglas ortográficas, es necesaria la revisión constante de las actualizaciones de la Real Academia, ya que como consecuencia de estudios sistemáticos pueden darse cambios en las reglas aplicables o la norma lingüística.

Dos ejemplos de cambios, relacionados con la acentuación, que se han dado con relativa actualidad son: “solo – sólo, guión – guion”. En el primer caso se diferenciaba (como en el ejemplo de te – té) el significado de solo, siendo el que tenía tilde el que podía ser reemplazado con el adverbio “solamente”. Actualmente, el contexto permite distinguir cuál es la intención del vocablo, por lo que no se acentúa nunca. En el segundo caso, la Ortografía Académica orienta desde 2010 para evitar la tilde, a partir de configurar la palabra como un monosílabo; antes de 2010, se justificaba el uso del acento por tratarse de una palabra aguda con final en “n”.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
Art. actualizado: Agosto 2022; sobre el original de junio, 2014.
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Referencias

Bello, A.: Gramática de la Lengua Castellana.

De la Cueva, O.: Manual de Gramática Española.

Real Academia Española: Ortografía Básica de la Lengua Española.

Seco, M.: Gramática esencial de la Lengua Española.
 
 
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